Un día se me acusó de comerme unas gallinas!... yo no pude explicar por qué tenía en el bolsillo unas plumas.
Evidencia circunstancial. Algunas eran de gallina.
- ¡Sos un perro malo y no te quiero más en mi vida!
Fuego en sus ojos y en mi garganta.
Fuego que la lluvia no apaga
jueves, 24 de marzo de 2011
lunes, 3 de mayo de 2010
Me doy cuenta
... Te adoro como uno de mis perros...
Me senté con la ilusión de que me rascara la cabeza.
¿Se animará a la panza?
Me senté con la ilusión de que me rascara la cabeza.
¿Se animará a la panza?
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